En Black Shades nos ponemos en la piel de un guardaespaldas que tiene que proteger a un VIP (vestido en blanco) de una horda de zombies, de tiradores apostados en cualquier rincón y de asesinos de arma blanca.
Los enemigos pueden venir con armas, y atacar a distancia o hacerse los distraídos, pasarle cerca y atacar con cuchillo.